Mi hijo está por cumplir 20 años (¡20!, qué locura), pero cuando tenía 4 asistía a un kinder Montessori y un día la directora me dijo que nunca iba a poder aprender a leer porque tenía autismo. Me preocupé un poco pero pensé que aún era pronto para determinar algo así y me puse a investigar acerca del autismo.
En aquella época aún se usaba mucho la categoría conocida com Asperger, que ahora ya no se usa, pero que en todo caso me pareció que era la única posibilidad que se acercara a un niño que no había tenido problemas para desarrollar su capacidad comunicarse con otros, aunque en todo caso me pareció que no era posible que él tuviera eso, pero en cambio, me pareció que yo sí encajaba en muchas de las cosas que se describían.
Pasé más de una década intentando alcanzar un diagnóstico, nuestra economía fue siempre muy limitada para acceder servicios de salud mental, pero lo intenté e incluso rellené algunos cuestionarios que profesionales que estaban tratando a mi hijo en diferentes de su desarrollo me pusieron a completar, pero siempre me decían que de plano no era posible que yo tuviera autismo ni Asperger.
Seguí investigando, y por fin, en 2025 con 44 años de edad, recibí una hojita diagnóstica de parte de una psiquiatra del IMSS, tras una entrevista de 15 minutos que decía Autismo y TDAH.
Un año después recibí un diagnóstico más completo después una serie de pruebas diagnósticas. Resultó que sí, no sólo tengo autismo, sino también estrés post traumático complejo, pero nó déficit de atención.
Todo esto ha sido una cascada de emociones no necesariamente positiva, sino como un revoltijo, pero sé que no soy la única en esta situación, también sé que ya nadie escribe blogs, pero ¿porqué no retomar este medio de reflexión y comunicación en estas épocas en que el internet está lleno de cosas feas, inmediatez y creación artificial?
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